37
37
Proyecto Educativo Bonaventuriano • PEB
Esto explica por qué los maestros franciscanos se injertaron de
manera natural en el platonismo agustiniano y en otras escuelas
de pensamiento filosófico-teológico contemporáneas y, siguiendo
tan ricas y diversas orientaciones, construyeron sus admirables
obras intelectuales. Alejandro de Hales, San Buenaventura, Duns
Scoto, Pedro Juan Olivi, Roger Bacon, Juan Peckhan, Mateo de
Acquasparta, Guillermo de Ockham, Bernardino de Siena, por no
citar sino algunos, muy diversos en su modo de ser y de pensar,
echaron los fundamentos y dieron la orientación definitiva a lo que
en la historia del pensamiento filosófico-teológico se ha llamado
«escuela franciscana». Esta escuela, que ha llegado hasta nuestros
días, es la expresión razonada de una vida y de una acción que
se convierten en filosofía y teología y, con Roger Bacon, también
en ciencia. En los pensadores franciscanos «vemos un imperativo
común: optimismo humano, respeto y admiración por la natura-
leza, reconocimiento de la dignidad del hombre y salvaguarda
de su dignidad, servicio a la Iglesia y fino tacto por descubrir a
Dios como el único absoluto y la última meta del
homo viator
»
13
.
Quizá sea conveniente destacar, a comienzos del siglo XXI, lo que
este humanismo franciscano implica para la realización del hombre
y de la sociedad: «El Franciscanismo encierra en sí un potencial
sorprendente de vitalidad y unos principios humanistas capaces
de crear cultura de la fraternidad, del respeto, de la armonía, del
servicio y de la simpatía, una cultura del verdadero humanismo
y del sincero humorismo»
14 
.
El pensamiento franciscano sobre
el hombre ha escudriñado su valor ontológico, su sentido en el
mundo y su relación con los otros, con la naturaleza y con Dios.
13 MERINO, J. A.,
op.cit.
p. 44-45.
14
Ibídem
, p. 45-46.
1...,28,29,30,31,32,33,34,35,36,37 39,40,41,42,43,44,45,46,47,48,...118